El tiempo pasa también por los logos y las marcas. El cierto que un logotipo  antiguo suele tener más valor que uno nuevo: ha tenido más tiempo para concentrar valores que diferencien al producto, empresa o servicio al que representa. Pero un logotipo es un actor en una sociedad en continuo cambio, así que llega un momento en el que su  estética se queda obsoleta. Pero, ¿Cuándo es el momento de renovar la imagen corporativa de la empresa?

  • Porque la empresa es nueva.
  • Porque la empresa se ha estabilizado.
  • Porque tiene un mal diseño.
  • Porque ha cambiado el nombre de la empresa.
  • Para cambiar la percepción de los clientes.
  • Por un cambio de estrategia.
  • Por la creación de nuevas líneas de negocio.
  • Por una nueva expansión de la empresa.
  • Para concentrar líneas de negocio.
  • Por una nueva especialización de la empresa.
  • Para rejuvenecer y mejorar la imagen de marca.

El restyling propone mantener las bases que hacen reconocible al logotipo y actualizar su estética. De esta forma, después del cambio sigue siendo perfectamente reconocible por su público, pero ya no se ve anticuado ni obsoleto. Además, como el cambio es leve, se puede actualizar de forma progresiva el material corporativo, planificando un período de transición en el que convivan la versión antigua del logo y la nueva.

En Grupo Interés damos mucha importancia en el restyling de logotipos a que el “espíritu” de la empresa y ciertas características respecto a la idea original del logo se conserven.