Notablemente persuasivas, al no disponer del soporte visual, suelen incidir más en la argumentación y dejan “manga ancha” a la creatividad.

Lo más común son las cuñas de 20 segundos, lo que los convierte en mensajes rápidos y directos.

En GRUPO INTERÉS consideramos que la idea, la locución, la música y los efectos sonoros son los ingredientes básicos de una buena cuña de radio.